22/05/24

Aerolíneas Argentinas suma dos aviones 0km a su flota, mientras no cede la presión por privatizarla

El viernes recibió su décimo Boeing 737 Max. Y hacia fin de mes llegará otro similar. Aerolíneas cuenta ahora con un total de 84 aeronaves.


El nuevo Boeing 737 Max que recibió Aerolíneas Argentinas tiene los colores de Ucrania Airlines. Será repintado y estará operando en 20 días. Aviación en Argentina

Si bien el futuro de Aerolíneas Argentinas continúa siendo incierto, la gestión actual de la empresa, a cargo de Fabián Lombardo, sigue intentando encarrilar las cuentas de la empresa.

La línea aérea estatal está en el ojo de la tormenta privatizadora del Gobierno, aunque se está negociando su permanencia en la lista que figura en el proyecto de Ley Bases que impulsa el oficialismo para ofrecerla al capital privado.

Hace pocos días Aerolíneas Argentinas sumó un nuevo avión 0km a su flota. Y la semana próxima llegará otro más. Si bien no se informaron los costos ni el formato (compra o alquiler) de estas incorporaciones, se trata de dos Boeing 737 Max que están entre los modelos más modernos y eficientes de la fabricante con sede en Seattle, Estados Unidos.

El nuevo B-737 Max llegó a Ezeiza el viernes pasado a la noche, fue recibido en medio de un discreto operativo de bienvenida y su incorporación fue comunicada casi en voz baja.

De esta forma, Aerolíneas cuenta ahora con 10 aviones de este tipo (el primero llegó en 2017). El número 11 llegará hacia fin de este mes, según informó la compañía.

El retiro voluntario tuvo pocas adhesiones

Por el momento, la flota total de la empresa es de 84 aeronaves y cuenta con 11.800 empleados en todas sus áreas. A razón de 140 trabajadores por avión, un ratio que suele considerarse poco eficiente para los estándares internacionales.

De hecho, una de las primeras medidas que impulsó la gestión actual de la empresa (hay que recordar que Lombardo se desempeñó como gerente comercial de AR durante la presidencia anterior a cargo de Pablo Ceriani) fue impulsar un retiro voluntario.

Según trascendió en los últimos días, esa medida quedó muy lejos de rendir los efectos deseados, ya que cerró con apenas 200 adhesiones.

El objetivo de la empresa era tentar a un grupo de unos 8.000 empleados con tareas en tierra que tenían más de 2 años de antigüedad y no figuraban dentro del Plan de Acuerdo Prejubilable, según las condiciones fijadas para poder anotarse.

La propuesta distribuida como una comunicación interna, especificaba que la gratificación “se abonará en un plan de pagos mensual, equivalente al 50% de antigüedad en años al momento de la firma. Por ejemplo, si se posee 20 años de antigüedad, se abonará en 10 pagos mensuales, ajustados según los incrementos salariales paritarios acordados con la empresa”.

La cúpula de Aerolíneas avanza con el ajuste

Más allá de la situación puntual del retiro voluntario, los empleados de la línea aérea de bandera fueron advertidos sobre el inicio de un plan de ajuste severo en la compañía mediante una carta que el presidente Fabián Lombardo distribuyó a fines de abril entre todo el personal.

Allí, en medio de otras definiciones, planteó: “En un contexto en el que muchos argentinos están haciendo un gran esfuerzo por salir adelante, cada centavo que se aporta desde el Estado para que Aerolíneas subsista va a ser cuestionado. Esto nos obligará a todos, y a mi en particular, a tomar decisiones difíciles”.

Su objetivo, según dijo Lombardo en esa nota, es claro: “Gracias a las determinaciones que estamos tomando, estimamos que en 2024 vamos a reducir a la mitad el déficit operativo. Si lo logramos, será el mejor resultado”.

La reducción del déficit, además de recortar la plantilla incluyó el levantamiento de rutas no rentables (como los vuelos a Nueva York) y decisiones como la eliminación del sistema de acumulación de millas para todos los empleados.

Pero la incorporación de nuevos aviones formaba parte de contratos vigentes con Boeing, firmados por la gestión anterior, y eran de imposible incumplimiento. Por eso, la conducción de la empresa celebró con mucha prudencia, casi con culpa, la llegada del nuevo B-737 Max.

Las ventajas del Boeing 737 Max

El comunicado oficial de la empresa tuvo distribución limitada. Y no figura en el sitio web donde suele publicar todos los “press releases” que genera. El último es del 8 de mayo y se refiere a los efectos operativos del paro nacional del día siguiente.

El avión llegó a Ezeiza el viernes por la noche y no hubo vuelo rasante ni arcos de agua a modo de bautismo, según informó el sitio especializado Aviación en Argentina, uno de los pocos que presenció el momento del aterrizaje.

La aeronave llegó directamente desde la fábrica de Boeing en Seattle, con una escala intermedia en Punta Cana. Este tipo de aviones son para vuelos de corto y mediano alcance. Sólo puede hacer ese trayecto tan largo por haber volado libre de peso de pasajeros y carga.

Todavía tiene los colores de la aerolínea oficial de Ucrania, país que había comprado los aparatos pero luego desistió de la operación por el estallido de la guerra con Rusia.

Aquí fue matriculado con las siglas LV-KIT. Ahora debe ser repintado en los talleres de FADEA (Fábrica Argentina de Aviones) y estará operativo en alrededor de 20 días.

El texto que hizo circular Aerolíneas Argentinas expresó: “Esta incorporación permitirá mejorar la eficiencia y productividad de la flota de la compañía, además de contribuir a un mejor resultado económico de las rutas en las que opere”.

Los Boeing 737 Max cuentan con una configuración de 170 asientos (162 en turista y 8 en clase ejecutiva), nuevos motores, nuevos winglets y nuevos sistemas de visualización en cabina.

Entre las principales características que destacó Aerolíneas se encuentran la alta eficiencia en el consumo de combustible, además de que sus características de diseño y motorización implican una reducción en la huella sonora del 40%.

Las emisiones de estos equipos son un 50% menores frente a los límites fijados para los óxidos de nitrógeno (NOx) en la Sexta Reunión del Comité sobre la Protección del Medio Ambiente y la Aviación (CAEP) de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

“En resumen, sus características los convierten en aviones mucho más amigables con el medio ambiente y con costos operativos un 8% más bajos que otros del mismo segmento”, destacó la línea aérea de bandera.

Fuente: Ámbito