
Autoridades del Valle de Traslasierra reconocieron que los números de la temporada no terminan de cerrar y, en paralelo, en redes sociales comenzó a crecer una lectura que vincula ese desempeño con el accionar de la Policía Caminera de Córdoba, señalada por turistas y usuarios como un factor que desalienta los viajes y el consumo en la región.
En ese marco, desde Mina Clavero advirtieron que la primera quincena de enero se ubicó por debajo de las expectativas. El secretario de Turismo y Cultura local, Alberto Pérez, explicó que la ocupación promedio rondó el 70%, con picos concentrados casi exclusivamente los fines de semana, y remarcó que el visitante “llega, pero cuida cada peso”. Según precisó, el gasto promedio por estadía se movió entre los 140 mil y 180 mil pesos, un nivel que refleja un consumo medido y que condiciona a rubros clave como la hotelería y la gastronomía.
A este diagnóstico económico se sumó una fuerte discusión en redes sociales, donde usuarios y turistas comenzaron a asociar la merma en la actividad con los controles y multas aplicados por la Caminera. En ese sentido, el medio regional Qué Pasa Traslasierra planteó la necesidad de abordar el vínculo entre la presión percibida en las rutas, la experiencia de viaje y el impacto directo sobre la economía local, en particular sobre bares, restaurantes y comercios que dependen del flujo turístico.
Las críticas no son nuevas y se acumulan desde hace varios años. En distintas temporadas, la Policía Caminera fue cuestionada por un enfoque considerado recaudatorio, con controles centrados en infracciones menores y denuncias de “exceso de autoridad”. Usuarios relataron situaciones en las que una multa se agravó tras realizar un descargo ante el Juzgado de Faltas, lo que alimentó la percepción de que cuestionar la sanción termina derivando en penalidades más altas.
Usuarios celebran un cambio en las multas
En las últimas semanas, en este clima de malestar acumulado, se conoció una modificación normativa provincial que habilita expresamente el uso de luces diurnas automáticas (DRL) en rutas y autopistas de Córdoba. El cambio fue interpretado por automovilistas y turistas como un límite a un esquema sancionatorio que durante años penalizó este tipo de iluminación, habitual en vehículos modernos, y que había sido motivo recurrente de multas durante los controles viales.
Sobre este punto, periodistas especializados celebraron la medida con fuertes críticas al sistema anterior. Jota Leonetti sostuvo que “durante ocho años le robaron a los turistas”, al cuestionar que recién ahora se habilite formalmente una tecnología de uso extendido. En la misma línea, Sergio Carreras afirmó que la Caminera “aprobó el uso de luces diurnas luego de haber recaudado miles de millones de pesos durante años”, reforzando la idea de que el foco de los controles estuvo puesto más en la sanción que en la prevención vial.
Fuente: Notitrans

