Por Antonio Rossi

Toto Caputo auguró la reactivación de las obras públicas con las concesiones viales, pero falta.
A fines de abril, en la Expo EFI, el ministro de Economía auguró una reactivación de la construcción en el corto plazo. “Para junio o julio, ya van a estar en obras los 9.000 kilómetros de corredores viales y también vamos a estar empezando el proceso de licitación para otros 12.000 km de rutas nacionales”, dijo.
A pocos días de que comience agosto, las obras viales no empezaron a mover el amperímetro, por dos motivos: el atraso que registra el proceso de privatización y la “baja intensidad” de las obras iniciales que deben realizar las nuevas operadoras privadas en los primeros meses de las concesiones.
El diablo está en los pliegos
La licitación de las rutas nacionales con peajes que la gestión libertaría puso en marcha a mediados del año pasado comprende 9.155 kilómetros agrupados en 16 tramos que concentran casi el 80% del tránsito vehicular del país.
Los pliegos establecieron que las nuevas concesionarias privadas deberán ejecutar tres clases de obras: las "iniciales de puesta en valor", las "obligatorias" y las de "rehabilitación".
Las obras "iniciales" comprenden los trabajos para recuperar la transitabilidad y seguridad vial, como bacheos, sellado de grietas, eliminación de hundimientos, perfilado de banquinas, reposición de barandas y señales. Las "obligatorias" son la reparación de calzadas de pavimento rígido, la reconstrucción de distribuidores y el recambio de sistemas de iluminación a tecnología LED. Las de "rehabilitación" son: bacheo profundo, fresado, nuevas bases asfálticas, sistema de cobro free flow, señalización horizontal e instalación de sensores de tránsito.
El proceso licitatorio se dividió en cuatro etapas, de las cuales dos ya se encuentran terminadas y con las rutas transferidas, mientras que las dos restantes -que representan el 71% de red en juego- todavía transitan las instancias de adjudicación y firma de contratos.
Obras públicas en las primeras concesiones
Los tramos denominados “Oriental” y “Conexión” fueros los primeros en pasar a manos privadas en enero de este año. El corredor “Oriental” (que abarca la autovía del Mercosur sobre las RN 12 y 14, el puente Zárate-Brazo Largo y los accesos a Colón y Concordia y el paso fronterizo Paso de los Libres-Uruguayana) quedó bajo el control de la empresa ACS del grupo Cartellone. En tanto, el enlace vial Rosario-Victoria pasó a la órbita de la concesionaria "Conexión Alto Delta" integrada por las constructoras Obring, Rovial, Edeca, Pitón y Pietroboni.
En estos dos tramos -que representan menos del 10% del total la red que será privatizada- las nuevas operadoras han concluido la mayor parte de los trabajos “iniciales de puesta en valor”, que consistieron en bacheos parciales, sellado de fisuras, fresado de deformaciones, reposición de señales, cambio de luces y limpieza de banquinas.
En la autovía del Mercosur, los arreglos y reparaciones se concretaron en el subtramo más transitado que incluye el puente Zárate Brazo Largo. A cambio de esas obras, el Gobierno autorizó un aumento en los peajes que roza el 300% con respecto al inicio del año.
En el puente Rosario-Victoria, la “puesta en valor” disparó un “tarifazo” del 385% en el peaje de los autos y de hasta 773% en los camiones.
Segunda ronda
La segunda ronda licitatoria culminó a fines de junio con la suscripción de los contratos de concesión y el traspaso de los tramos “Sur-Atlántico-Acceso Sur" y "Pampa" a las nuevas concesionarias.
En el primer tramo –que engloba 1.325 km. de la autopista Riccheri–Ezeiza–Cañuelas y de las RN 3, 205 y 226— desembarcó el consorcio conformado por las empresas Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco. La empresa mendocina Construcciones Electromécanicas del Oeste (CEOSA) se hizo cargo del tramo “Pampa”, que comprende 546 kilómetros de la RN 5 entre Luján y Santa Rosa.
En ambos casos, los trabajos esenciales para poner en condiciones las trazas arrancaron hace solo dos semanas y se extenderán hasta el último trimestre del año, según anunciaron las empresas concesionarias.
Tercera etapa
La tercera etapa, con cuatro tramos que totalizan 2.557 km en juego, se adjudicará en los primeros días de agosto y no tendrá obras visibles hasta mediados de setiembre.
Los tramos “Mediterráneo” (672 km de la RN 7 y 35) y “Portuario Sur” (636 km de las rutas 9 y 188) quedaron para el consorcio conformado por Creditech, del grupo Corven, y la constructora marplatense Plantel. El tramo “Puntano (720 km de las rutas 8, 36, 193 y A005) irá a la constructora cordobesa BASSA. El tramo “Portuario Norte” (528 km de las rutas 9, 33 y A008) será operado por CPC, del empresario K Cristóbal López.
La cuarta
La cuarta y última etapa, que concentra 3.920 km. repartidos en 8 tramos, viene más retrasada: recién el último miércoles se abrieron las ofertas que ahora deben pasar por el filtro de la comisión evaluadora.
Para los tramos “Chaco-Santa Fe” (que abarca 497 km. de la RN 11) y “Mesopotámico” (276 km. de las RN 12 y 18 en la provincia de Entre Ríos), las mejores ofertas correspondieron a la constructora de Cristóbal López. En el tramo “Centro” (682 km de subtramos de las RN 9, 19 y 34), la mejor posicionada es la compañía cordobesa Afema. ACS del grupo Cartellone es la pica en punta para llevarse los tramos “Litoral” (de 546 kilómetros de las RN 12 y 16) y “Noroeste” (596 km de las RN 9 y 34 en las provincias de Santiago del Estero, Salta y Jujuy).
Completan el cuadro de las potenciales ganadoras la mendocina Laugero en el tramo “Cuyo” (329 km de la RN 7 en la provincia cuyana) y la bonaerense INMAC en los tramos “Noreste” (456 km de las RN 12 y 105 en Corrientes y Misiones) y “Centro Norte” (536 km de la RN 34 entre Santa Fe y Santiago del Estero).
Toto Caputo debe esperar
Mientras el Gobierno apunta ahora a tener todas las concesiones operativas y con obras para el último trimestre del año, hay dos cuestiones que comienzan a generar ruido tanto en el ámbito político como empresarial: los incrementos tarifarios y las nuevas estaciones de peaje que se agregarán a las rutas transferidas.
Como ya lo anticipó Letra P, el plan vial de Caputo y Milei prevé aumentar un 135% la cantidad de estaciones de peaje. Las 40 cabinas de cobro que había a principios de año en las rutas en juego saltarán a 94 cuando pasen íntegramente a manos privadas. En promedio, habrá una cabina de peaje cada 97 km.
En materia tarifaria, los contratos contemplan tres mecanismos de ajuste que darán lugar a varios aumentos anuales: actualizaciones trimestrales por costos, incrementos vinculados al cumplimiento de las obras exigidas en los pliegos y revisiones originadas en alteración de la ecuación económico-financiera inicial de la concesión.
Fuente: LetraP

