05/04/26

Crece la tensión: el aumento salarial a los choferes implica $520 millones y la UTA ratificó el paro

La UTA ratificó medidas desde el 8 si no se pagan los sueldos con aumento y tensiona al máximo al sistema. Con costos en alza y subsidios insuficientes, el Gobierno negocia contrareloj para evitar la medida de fuerza.



El conflicto del transporte en Salta entró en fase crítica. A días de un posible paro de colectivos, el sistema enfrenta una presión que combina números en rojo, reclamos gremiales y negociaciones de alto nivel: aplicar el último acuerdo salarial, que reclama la UTA, representa para Saeta, en marzo, un costo adicional de unos $520 millones.

Según pudo saber El Tribuno, la nueva escala salarial eleva de manera significativa la masa salarial. El básico de un chofer pasaría de $1.370.000 a $1.425.533, los viáticos subirían de unos $360.000 a $408.000 y se incorporó una suma no remunerativa de $120.000. En conjunto, el salario inicial (sin antigüedad) rondaría los $1.950.000. En diciembre de 2025 rondaba $1.680.000.

Pero el conflicto no se explica solo por los números. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) endureció su postura. En un comunicado firmado por su secretario general, Pedro Cruz, el gremio fue contundente y ayer ratificó "en fecha 8 de abril a partir de las 00.00 hs. medidas de acción directa en el caso que no se abonen las remuneraciones con la nueva escala para el sector".

La advertencia forma parte de un documento en el que el sindicato expresa un fuerte malestar con la empresa y marca un quiebre en la negociación, al denunciar falta de diálogo y desmentir versiones oficiales. "Sostenemos el silencio por parte del presidente de Saeta SA., el desinterés mostrado al pago del salario con los incrementos arribados y la nula comunicación a la fecha".

En esa misma línea, el gremio acusó a la empresa de instalar una versión que, aseguran, no es real: "Faltando a la verdad sistemáticamente en los medios de prensa al decir que están en comunicación con nosotros para ver de solucionar el problema. Nadie se comunicó al día de la fecha con nosotros", aseguran.

El cuestionamiento escala aún más cuando apunta directamente a la conducción de la empresa: "Consideramos que el Sr. (Claudio) Mohr no es un interlocutor válido y confiable", expresan.

También hacen una alusión a la suba del boleto de Saeta, que costará $1.450 desde el próximo miércoles 8 de abril tras la autorización de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT). Se trata de $300 más que la tarifa actual, de $1.150.

"Constantemente somos utilizados como fundamento en todos los incrementos de boletos, enfrentando al usuario con el trabajador, para luego sostener que con la falta de subsidios nacionales, nuestros salarios se encuentran comprometidos. Hace más de dos años que el interior no percibe subsidios nacionales", argumentan.

El gremio incluso remarca que "la Cámara de Transportistas del interior que celebró el presente acuerdo (FATAP): SAETA S.A. se encuentra como miembro activo y al igual que todas las empresas del interior, ninguna cuenta con subsidios nacionales".

"Son momentos para trabajar y readecuar nuestro sistema de transporte, en aras no tan solo de que nuestros compañeros perciban sus remuneraciones sino también para que la sociedad pueda seguir contando con un servicio público de excelencia, para ello es vital que el gobierno designe interlocutores válidos y capacitados", finaliza el comunicado.

Limitaciones

Fuentes cercanas a Saeta, en tanto, sostienen que el conflicto no responde a una negativa de pago, sino a las limitaciones reales del sistema para absorber de manera inmediata los incrementos salariales definidos a nivel nacional.

El conflicto se da en paralelo a una discusión estructural sobre el financiamiento del transporte. Actualmente, la Provincia cubre cerca del 60% del costo operativo, mientras que el resto se sostiene con la recaudación del boleto. Ese debate expone además una fuerte asimetría con el AMBA, donde el transporte sí cuenta con financiamiento nacional. En este contexto, hay que tener en cuenta que la cantidad de pasajeros que utilizan el sistema de transporte viene en caída: durante enero del año pasado se registraron 9,2 millones de viajes, mientras que en enero de 2026 el número descendió a 7,8 millones. Y en este contexto hay que advertir también que 1 de cada dos pasajeros que utiliza el transporte no paga el boleto por el sistema de gratuidades, por lo que también será un punto a analizar.

Ese esquema, ya exigido por la falta de subsidios nacionales, la caída de pasajeros y el aumento de costos, fundamentalmente el precio del combustible, encuentra ahora un nuevo punto de tensión con la actualización salarial. El resultado es un sistema que, cada vez que se aplican acuerdos paritarios nacionales, queda al borde del desequilibrio.

En este escenario, las horas previas al martes se volvieron decisivas. Trascendió que por estas horas se intensifican las gestiones para evitar la paralización del servicio. Según fuentes del sector, la conducción de Saeta mantiene contactos con funcionarios de primera línea en busca de una salida que permita garantizar la continuidad del transporte.

Las claves del conficto

  • La UTA ratificó un paro desde el 8 de abril si no se pagan los sueldos con la nueva escala.
  • El gremio reclama el aumento acordado a nivel nacional.
  • El nuevo esquema implica un costo adicional de unos $520 millones mensuales a Saeta.
  • Los salarios de los choferes rondarían los $1,95 millones, sin antigüedad.
  • El sistema se sostiene en un 60% con subsidios provinciales y el resto con la recaudación.

Fuente: El Tribuno