15/04/26

Polémica por las expropiaciones proyectadas por la Ciudad para la obra de la línea F

La obra de la línea F todavía no comenzó, pero ya despierta polémica. Comerciantes del Mercado San Cristóbal resisten el proyecto de expropiación del predio para la construcción de una de las futuras estaciones de la línea. Polémica posible expropiación parcial en Callao y Corrientes, con un opaco antecedente en la línea H. Críticas a la necesidad de expropiar inmuebles en otros puntos, donde las instalaciones podrían construirse en espacios que ya se encuentran bajo dominio estatal. Las justificaciones poco claras del proyecto oficial, actualmente en debate en la Legislatura.



Tras las demoras en la licitación, que el Gobierno de la Ciudad postergó recientemente para julio, la obra de la futura línea F suma una nueva polémica por las expropiaciones proyectadas.

Semanas atrás, el ejecutivo porteño envió un proyecto de ley a la Legislatura mediante el que se prevé la “expropiación completa” de 12 inmuebles para construir los accesos e instalaciones conexas de las futuras estaciones Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Junín, Pueyrredón y Parque Las Heras.

El primer reclamo surgió con la expropiación del predio de Av. Entre Ríos 752, donde se encuentra ubicado el histórico Mercado San Cristóbal y donde se emplazaría el acceso a la futura estación Chile de la línea F. Si bien el Mercado existe en la esquina de Independencia y Entre Ríos desde finales del siglo XIX, su actual edificio fue inaugurado en 1945 y es obra del reconocido estudio SEPRA (Sánchez Elía, Peralta Ramos y Agostini).

El anuncio de que el recinto –que atraviesa desde hace años un conflicto judicial y administrativo– será expropiado para las obras del Subte fue resistido por un grupo de comerciantes y propietarios de locales del Mercado, que expresaron su repudio a la iniciativa. Según reseñó la revista El Abasto, el abogado representante de una de las familias propietarias del predio caracterizó al proyecto de expropiación como “la culminación de un proceso de presión institucional” que impediría la continuidad de la fuente laboral de los afectados.

El ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartúa, dijo en una entrevista con el canal de YouTube Mati en la Ciudad que la intención de la Ciudad es “poner en valor” el Mercado, ya que se trata de “un edificio histórico catalogado”, intentando calmar las preocupaciones que se habían despertado alrededor de la cuestión patrimonial.

En este sentido, cabe recordar el mal antecedente de los predios expropiados para los accesos de las estaciones de la línea H, que acabaron generando entornos degradados y espacios desaprovechados (ver detalle en la vista de Street View debajo).

Según consta en documentos oficiales, el acceso de la futura estación Chile contempla “la puesta en valor del Mercado, planteando usos que jerarquicen el mismo como, por ejemplo, una propuesta cultural como pudiera ser el Museo del Cine, que actualmente no cuenta con un edificio para su ubicación. El vestíbulo de múltiples niveles […] buscará aprovechar la luz natural mediante una intervención en la losa del alero del mercado, generando un eje de iluminación que recorra los sucesivos niveles de vestíbulos hasta el nivel de la mezzanine“.

Pero la expropiación del Mercado San Cristóbal no es el único caso que se revela problemático. Otro punto polémico es la expropiación del inmueble ubicado en la Av. Callao 373 (la esquina de Callao y Corrientes), donde actualmente se encuentra ubicada la popular librería y disquería Zivals.

En la misma entrevista, Bereciartúa aseguró que la apuesta del GCBA es que el comercio continúe funcionando en esa ubicación. “En la esquina de Callao y Corrientes hay una disquería que se llama Zivals, que es fantástica. Nuestra idea es que el edificio se complete, que puedas acceder desde dentro del edificio […] Seguramente va a continuar ahí esa disquería, pero vamos a mejorar ese edificio que está en un lugar que también tiene una enorme actividad para la ciudad de Buenos Aires, cruce de dos avenidas centrales y que se genere ahí equipamiento urbano”, dijo.

Las expresiones del funcionario implican la entrada a un terreno complejo, porque el proyecto enviado a la Legislatura habla de “expropiación total” y declara explícitamente que “el remanente de la superficie de los predios expropiados será incorporado al patrimonio de la Ciudad […] para ser destinado a obras de infraestructura social, educativa, deportiva, cultural, ambiental, administrativa, de salud, esparcimiento, seguridad o movilidad, o cualquier otro fin orientado al bien común”. Es decir que, al menos en la formulación actual, no se prevé la posibilidad de una expropiación parcial ni tampoco que el actual propietario pueda conservar parte de la parcela.

Cabe recordar que, a mediados de la década pasada, las expropiaciones para la obra de la línea H dieron lugar a una serie de irregularidades. En aquel entonces, la ley había establecido -tal como se prevé ahora- expropiaciones totales, pero luego la Ciudad negoció expropiaciones parciales con algunos de los propietarios por intermedio de una consultora “fantasma” vinculada a entonces funcionarios de Subterráneos de Buenos Aires, lo que fue objeto de duros cuestionamientos por parte de la Auditoría Porteña.

Las expropiaciones de otros cuatro inmuebles también despertaron cuestionamientos en los últimos días. Se trata de las tres propiedades ubicadas sobre la calle Cochabamba (números 1773, 1789 y 1795), cerca de la esquina con Entre Ríos, y de una en Av. Las Heras 3349, frente al parque homónimo.

En el caso de las tres primeras, que serían destinadas a la construcción de los accesos a la estación Cochabamba, el cuestionamiento apunta a la necesidad misma de expropiar, ya que en el proyecto oficial está previsto que el ingreso a la estación se construya bajo la Autopista 25 de Mayo.

Este espacio, de hecho, ya se encuentra bajo dominio estatal. Mientras que el polideportivo ubicado en la vereda este de la Av. Entre Ríos fue transferido a Subterráneos años atrás, cuando la empresa proyectaba allí la construcción de un nuevo Puesto Central de Operaciones (PCO) -algo que nunca se materializó-, el terreno del lado oeste funciona como depósito y estacionamiento de dependencias del GCBA.

Vale notar que la existencia de la autopista no es impedimento alguno para la construcción del acceso a una estación de Subte: sin ir más lejos, las estaciones Medalla Milagrosa, Varela y Plaza de los Virreyes de la línea E se encuentran emplazadas debajo de la Autopista 25 de Mayo, e incluso el ingreso a la proyectada estación Brandsen de la misma línea F se construirá bajo la Autopista 9 de Julio Sur.

Según el proyecto elaborado por UPU-IATASA-ATEC, la expropiación de estos inmuebles se justifica por la necesidad de “reordenar la manzana”, quebrada “como resultado de expropiaciones anteriores” -derivadas de la obra de la Autopista 25 de Mayo-, con el fin último de “articular los espacios públicos preexistentes con el acceso a la estación [Cochabamba]”.

En el caso del inmueble de Av. Las Heras 3349, ubicado en una de las zonas más caras de la Ciudad, la necesidad de expropiar también aparece cuestionada: el acceso a la estación e instalaciones conexas bien pueden emplazarse sobre el parque ubicado en la vereda de enfrente, a la manera de lo ocurrido en las estaciones Las Heras o Parque Patricios de la línea H.

En cualquier caso, falta una justificación clara por parte de las autoridades acerca de la selección de los inmuebles elegidos. Especialmente teniendo en cuenta que el mensaje que acompaña el proyecto alega que el criterio fue el de “causar el menor impacto posible sobre la propiedad privada de la ciudadanía”.

Cómo es el proyecto de la línea F

La línea F discurrirá a lo largo de unos 9,8 km entre Barracas y Palermo. La línea seguiría el eje de la calle General Hornos y las avenidas Juan de Garay, Entre Ríos/Callao y Las Heras, conforme a lo establecido en la ley 670, aprobada en 2001 y ratificada en 2008 por la ley 2710.

De acuerdo con el proyecto oficial, elaborado por la UTE UPU-ATEC-IATASA, la línea contará con un total de 12 estaciones (Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Junín, Pueyrredón, Parque Las Heras, Ecoparque y Pacífico), de las cuales ocho serían de combinación, permitiendo a los usuarios conectar con todas las líneas del Subte y con las líneas ferroviarias Roca y San Martín.

A futuro, se contempla una posible extensión hacia el sur (estación California), que podría ejecutarse en viaducto atendiendo a las características del suelo de la zona -la cercanía al Riachuelo torna desaconsejable la construcción de túneles-.

De acuerdo con documentos oficiales, “se proyecta que la demanda potencial de esta línea sea la más alta de la red local de subterráneos (…) Además, su ejecución implicaría una redistribución de los flujos de pasajeros y una reconfiguración de los servicios de transporte en superficie”.

En las últimas semanas, el Gobierno de la Ciudad avanzó con diversas iniciativas preparatorias para la obra de la línea. Además del citado proyecto de las expropiaciones, el ejecutivo envió una solicitud de autorización para endeudarse hasta un máximo de 1350 millones de dólares para costear “la ingeniería, la construcción y el equipamiento de la línea F”.

A su vez, se lanzó una licitación para adecuaciones en el Centro de Trasbordo de Plaza Constitución. Tal como detalló enelSubte, se contempla la mudanza de la playa de regulación de colectivos ubicada en el bajo autopista, la reorganización de paradas y la ampliación de veredas para generar el espacio para la implantación de los obradores y del futuro acceso a la estación Constitución F.

Fuente: enelSubte