30/04/26

Santi Peña se aleja de Milei y negocia con Uruguay el acceso d Paraguay al mar por el puerto de Montevideo

La oferta uruguaya es una alternativa frente a las diferencias con Argentina por el transbordo de combustible.


Santiago Peña con el expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou.

La histórica aspiración paraguaya de contar con una salida soberana al océano Atlántico vuelve a tomar forma, esta vez con Uruguay como socio estratégico. El expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou reactivó el debate durante un acto en Santa Rita, Alto Paraná, al asegurar que existen inversores interesados en construir un puerto paraguayo en aguas de su país.

También se plantea una zona de descarga de combustible en el dominio fluvial uruguayo. En rigor, la iniciativa cuenta con el respaldo del actual mandatario, Yamandú Orsi, y en el pasado el expresidente paraguayo Mario Abdo Benítez también trabajó en la misma línea.

"No me voy a morir sin ver realmente que Paraguay tenga una salida al mar en Uruguay", insistió Lacalle Pou, quien sostuvo que por razones geográficas su país "debería ser naturalmente la salida al mar de Paraguay".

El presidente paraguayo, Santiago Peña, quien compartió una conferencia con Lacalle Pou, dio luz verde a la propuesta y garantizó que Uruguay "es ciertamente nuestra salida al mar".

Más allá de la retórica, ya hay movimientos concretos. Lacalle Pou reveló que existen empresarios que están haciendo sus inversiones y analizando posibles plazas para la edificación del puerto, lo que dotaría a Paraguay de una infraestructura logística independiente en territorio uruguayo.

La iniciativa no solo aliviaría la dependencia paraguaya de los puertos argentinos y brasileños, sino que también ofrecería una ruta más eficiente para su creciente producción agroindustrial, lo que a su vez generaría beneficios económicos para Uruguay como polo de transbordo.

Fuentes de la Asociación Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) dijeron a LPO que el prolongado entredicho con Argentina por el transbordo de combustible en el Paraná Guazú también se sumó a las motivaciones de Paraguay para conversar con Uruguay. La situación se dilató hasta abril de 2027 por acuerdo de las autoridades navales y tributarias de los dos países.

En ese contexto, la Cámara de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym) había solicitado formalmente la habilitación de lugares alternativos dentro del dominio fluvial uruguayo para el descargo de barcazas, es decir, una zona franca de transferencia de cargas.

Desde la ANNP señalaron que bastaría con un permiso de la Prefectura Naval de Uruguay para viabilizar estas operaciones, lo cual resultaría mucho más ágil que sortear las trabas argentinas.

"Yo hablé con los directivos de Cafym y ellos encontraron buena efectividad para saldar lo que perdimos con Argentina. Pero el proyecto es aún incipiente, por lo que no le daría trascendencia aún", aseveró la fuente.

El diferendo con Argentina no es menor. Las tensiones se remontan a la imposición de una tasa por tonelada neta de carga en la hidrovía, a lo que se sumó la convocatoria a una licitación pública internacional por parte del gobierno argentino para la administración de la zona comprendida entre Buenos Aires y la Confluencia.

En Paraguay, los armadores temen un encarecimiento adicional del costo logístico o la imposición de condiciones unilaterales en un tramo fluvial clave para su comercio exterior.

Por el momento, la postura paraguaya es que en los tramos de Santa Fe y Confluencia -que son los que más interesan a la navegación paraguaya- nunca se aplicaron mejoras, por lo que un incremento arancelario no se explicaría, algo que el gobierno argentino desestima.

Fuente: LPO