
El gobierno de Argentina firmó un acuerdo bilateral con la República Francesa para incorporar de manera formal a la nación europea dentro de la política de desregulación y apertura de mercados impulsada por la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía. La normativa modificó el Memorando de Entendimiento suscripto en París el 24 de febrero de 1998, instrumento que limitaba el crecimiento de la capacidad operativa y el flujo de designaciones entre ambos mercados. A partir de esta reforma estructural, los operadores designados por ambos Estados incrementarán los niveles de ASK (Asientos-Kilómetro Disponibles) al remover los techos regulatorios previos sobre las frecuencias permitidas.
La flexibilización normativa impactará de forma directa en la oferta consolidada de Air France, empresa que programó un incremento en la capacidad de sus vuelos entre el Aeropuerto de París-Charles de Gaulle y la terminal de Buenos Aires a partir de septiembre de este año.
La eliminación de las restricciones administrativas remueve las ineficiencias artificiales en la asignación de rutas, permitiendo que la oferta aérea se adapte de manera orgánica a la demanda real del mercado internacional de larga distancia. Con esta firma, Francia se convirtió en el 57.º Estado en adoptar el marco normativo de Cielos Abiertos con Argentina, sumándose a otros mercados estratégicos de la región y del ámbito global como Brasil, Canadá, Chile, México, Panamá, Alemania, España y Singapur.
Optimización de red
El nuevo instrumento jurídico validó la continuidad y expansión de los convenios de código compartido con líneas aéreas de terceros Estados, un vector crítico para la arquitectura de redes globales de las alianzas internacionales. Esta autorización regulatoria facultará a las aerolíneas argentinas y francesas para comercializar de forma conjunta inventarios de asientos en vuelos hacia destinos complementarios más allá de los nodos principales. El esquema de operación compartida optimiza los factores de ocupación y mitiga el riesgo financiero de sostener rutas de baja densidad de manera directa, ampliando las alternativas de conectividad para el segmento corporativo y de turismo.
Desde la perspectiva de la gestión de costos, la apertura del mercado promueve una mayor competitividad entre aerolíneas, forzando a los operadores tradicionales a eficientizar sus estructuras de CASK (Costo por Asiento-Kilómetro Disponible) frente a la amenaza de entrada de nuevos competidores en el largo radio. Al eliminar las rigideces normativas de los convenios bilaterales de primera generación, el mercado aerocomercial de ambos países transiciona hacia un esquema flexible donde la viabilidad de las rutas se determina por la productividad de los activos y la eficiencia operativa de las compañías aéreas.
Impacto cuantificable del acuerdo
Capacidad de frecuencias: duplicación del volumen de frecuencias operativas autorizadas entre ambos países respecto al marco regulatorio remanente de 1998.
Efectividad temporal: implementación efectiva del incremento de capacidad en los servicios de Air France pautada para el trimestre que inicia en septiembre de este año.
Alcance de apertura: inclusión de Francia como el miembro número 57 del portafolio de naciones integradas a la política de cielos abiertos de la administración argentina.
Fuente: Aviacionline

