24/06/26

Preparan la jubilación de los trenes Fiat Materfer y Nagoya 5000

La Ciudad proyecta movimientos de flota en el Subte por la llegada de los nuevos trenes CRRC, cuya compra fue recientemente ampliada: jubilarán los trenes Fiat Materfer y Nagoya 5000. Con la medida, no quedará ningún tren fabricado antes del año 2000 en servicio en la red. Todos los detalles.



Subterráneos de Buenos Aires (SBA) prepara la jubilación definitiva de los trenes Fiat Materfer, que actualmente circulan en la línea E.

Según pudo saber enelSubte, la empresa proyecta movimientos de flota con la llegada de la partida adicional de nuevos coches CRRC cuya adquisición se firmó el año pasado. Se trata de unidades idénticas a los CNR que actualmente circulan en las líneas A y C, que comenzarán a llegar al país a fines de este año.

Fuentes oficiales confirmaron a este medio que si bien la operación originalmente comprendía un total de 40 coches (ocho trenes), fue finalmente incrementada a 50 coches (10 trenes).

El plan de SBA es que estos nuevos trenes chinos sean puestos en servicio en la línea C, algo que permitirá mover los CNR más viejos (nueve trenes de la primera subserie, de 2012-13, numerados del 201 al 209) a la línea E, la más rezagada en cuanto a renovaciones.

“Los trenes que ya estaban en [la línea C], que eran relativamente nuevos, van a pasar a la línea E”, explicó en una reciente entrevista el presidente de SBA, Javier Ibáñez. Estas unidades, cabe recordar, pasaron recientemente por una reparación general “de media vida”.

Este movimiento permitirá que la flota de la línea E quede conformada por trenes Alstom Metropolis (Serie 100) y CNR (Serie 200), todos los cuales contarán con aire acondicionado. Los Fiat Materfer, cuya antigüedad oscila entre los 30 y los 45 años, serán entonces retirados de servicio.

Vale notar que no es la primera vez que la línea E recibe trenes retirados de otras líneas: su flota actual (Fiat Materfer y Alstom Metropolis Serie 100, que sustituyó a los veteranos CAF-GEE) comenzó a circular allí luego de que fuera retirada de la línea D, donde fue sustituida con trenes cero kilómetro (los Alstom Serie 300).

El movimiento de flota no solo tendrá un impacto sobre la línea E. Según pudo saber enelSubte, SBA apunta a jubilar también a los Nagoya 5000, que actualmente circulan como flota complementaria en horarios pico en la línea C.

Las formaciones japonesas, adquiridas de segunda mano en 2013 e ingresadas a servicio desde 2015, estuvieron recientemente en el ojo de la tormenta.

El 1° de junio pasado, la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) llevó adelante un paro en la línea C en reclamo por el supuesto incumplimiento del compromiso de que estos trenes, afectados por la presencia de componentes con asbesto, serían retirados de servicio para esa fecha. De acuerdo con Emova, las formaciones ya han pasado por trabajos de desasbestizado: de acuerdo con las normas vigentes, se reemplazaron piezas afectadas y, donde no fue posible, se aplicó pintura oclusiva.

Más allá de esto, el hecho de que se trata de una flota afectada por el asbesto, reducida en número -se adquirieron cinco formaciones, de las cuales llegaron a circular como máximo solo cuatro-, y anticuada -se trata de unidades fabricadas en la década de 1980-, torna aconsejable su reemplazo.

Tras la jubilación de los Fiat Materfer y los Nagoya 5000, no quedará en circulación en la red ningún tren fabricado con anterioridad al año 2000 en toda la red, excepción hecha de la línea B, donde la renovación de su flota corre por otro carril.

Fiat Materfer: coches con historia propia

Los Fiat Materfer nacieron a fines de la década del 70 como un proyecto para modernizar la envejecida flota del Subte con un “coche único” capaz de circular en todas las líneas de gálibo tranviario de la red -todas excepto la B-.

Los primeros coches fueron fabricados en 1980 en Córdoba. Montados sobre bogies falsos de trocha ancha, fueron acoplados a trenes de carga y enviados a Buenos Aires.

El primer tren ingresó a servicio en junio de 1980 en la línea E. Allí se entremezclaron con los ya veteranos Siemens, a los que nunca llegaron a sustituir del todo. Poco tiempo después, parte de la (entonces) moderna flota fue asignada a la línea D, donde se concentraron en la década del 90.

La producción quedó luego paralizada durante varios años, debido a que la última dictadura -bajo la intendencia de Cacciatore- tenía intenciones de concesionar la red de Subte.

El proyecto fue retomado recién tras la asunción de las nuevas autoridades democráticas, con nuevas unidades saliendo de la fábrica a partir de 1988. Una flamante unidad (27A) fue expuesta en la avenida Nueve de Julio en diciembre de 1988, para el 75° aniversario del Subte, junto a un Brugeoise recarrozado por Emepa y un coche Preston restaurado.

Entre 1988 y 1997 la fabricación fue constante, pero a un bajo ritmo, ciertamente inferior al necesario para renovar la flota de cuatro líneas de la red. Buena parte de los coches debieron ser terminados por Fabricaciones Militares en la planta de San Martín (luego se transformaría en EMFER), especialmente tras el cierre de Materfer.

Los últimos coches en salir de fábrica, en 1997, fueron coches remolcados sin cabina, clasificados como “C”. Su aparición, que no estaba contemplada en el proyecto original, surgió de la posibilidad de aprovechar algunos de los coches siniestrados en el accidente de Plaza Italia de 1985, a la vez que permitió aumentar la capacidad de transporte de los trenes y una mayor flexibilidad en la configuración de las formaciones: de esta manera, los Fiat Materfer pueden circular en composiciones de 2, 3, 4, 5 o 6 coches, según las necesidades.

Pese a que se apuntaba a reemplazar la flota de casi toda la red en el marco del proyecto de “coche único”, sólo llegaron a fabricarse 105 unidades.

En los años 90, los Fiat Materfer quedaron asignados en su totalidad a la línea D. Dado que se trataba de las unidades más modernas de la red hasta la llegada de los Alstom Metropolis Serie 100, oficiaron como unidades inaugurales de varias estaciones, como Ministro Carranza, Olleros y Congreso de Tucumán. En esta época, se les retiraron sus asientos originales y se colocaron nuevos bancos lateralizados.

A partir de 2009, parte de los coches fue transferida a la línea A. Aprovechando sus características bitensionales, circularon a 1100 V conviviendo con los centenarios La Brugeoise, y desde marzo de 2013, tras la elevación de la tensión de la línea, a 1500 V complementando a los CNR.

Conforme se fue completando la incorporación de más trenes CNR a la línea A y de más Alstom Serie 300 a la línea D, los Fiat Materfer comenzaron a ser retirados para su transferencia a la línea E, donde volvieron a circular en 2017, tras décadas de ausencia.

Pese a que continúan circulando allí hasta la actualidad, SBA ya había comenzado a deshacerse de algunas unidades: con el argumento de “limitaciones técnicas y tecnológicas” y de que, debido a esto, algunos coches “no volverán a prestar servicio en la red, por lo que no resultan necesarios para la gestión del servicio”, un total de 20 unidades, sobre 105 fabricadas, fueron subastadas. En 2017 fueron vendidos los coches 10A y 10B, mientras que a fines de 2024 fueron rematados los coches 1A, 1B, 4A, 4B, 4C, 6A, 6B, 7A, 7B, 16CA, 16CB, 18A, 18B, 20B, 21A, 21B, 38A, 38B.

Fuente: enelSubte