
Las obras en el lado aire del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, iniciadas el 1 de agosto en la pista 17-35, enfrentan riesgos operativos por la falta de recursos asignados a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), autoridad fiscalizadora y de control. El Gobierno Nacional no destina los fondos necesarios para la compra de equipos de comunicaciones, vehículos y elementos de trabajo indispensables para que los profesionales de la ANAC desarrollen sus tareas de control, fiscalización y apoyo a las empresas constructoras. Así lo denunció ATE-ANAC, que además reclama por el atraso salarial de sus trabajadores.
Esta realidad pone en riesgo el cumplimiento de los plazos de una obra considerada indispensable para la reparación, modernización y puesta en valor de las pistas del principal aeropuerto internacional del país, ya informados a las líneas aéreas que operan en Ezeiza.
Ambos conflictos (falta de equipamiento y atraso salarial cercano al 40% tras casi tres años sin paritaria sectorial específica) motivaron una asamblea de ATE-ANAC (con participación de trabajadores de SENASA) el miércoles 12 de agosto al mediodía en el aeropuerto de Ezeiza. Allí, Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE Sector Aéreo y secretario gremial de ATE Ezeiza-Esteban Echeverría-San Vicente, explicó los riesgos operativos de la situación actual y los comparó con la crítica realidad que atraviesan los servicios de extinción de incendios en aeropuertos del país desde hace meses.
Belelli subrayó que, mientras el capital privado avanza con inversiones millonarias, el Estado no acompaña con los recursos necesarios para garantizar la seguridad operacional y la fiscalización adecuada. “La inversión privada debe tener la facilitación pública”, enfatizó el dirigente, quien también exigió la apertura urgente de la paritaria y la asignación de fondos para equipamiento.
Sin ir más lejos, esta misma semana se observó en el Aeropuerto de San Fernando que uno de los autobombas afectados al SSEI mantuvo durante un tiempo prolongado limitaciones en su movimiento por un neumático fuera de servicio, lo que complica su eficacia en caso de emergencia.
Las obras en la pista 17-35 comenzaron el 1 de agosto, mientras la ampliación de la plataforma ya está en marcha. La etapa más crítica —la reconstrucción a nuevo de la intersección de las pistas 11-29 y 17-35— está proyectada entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026. Durante ese período, Ezeiza operará exclusivamente con la pista 11/29, cuya longitud operativa se reduce de 3.300 a 1.850 metros, con umbral 29 desplazado.
Esta limitación afecta especialmente a aeronaves de fuselaje ancho en vuelos de larga distancia, lo que ya generó reprogramaciones, escalas técnicas (por ejemplo, en Río de Janeiro o Montevideo) y cancelaciones anunciadas por numerosas aerolíneas.
Aeropuertos Argentina (concesionaria de los 35 aeropuertos del Sistema Nacional de Aeropuertos) anunció una inversión de aproximadamente USD 110 millones en Ezeiza durante 2026, centrada principalmente en el lado aire: rehabilitación de la pista secundaria 17-35 y su intersección con la 11-29, construcción de la nueva plataforma Golf (capacidad para siete narrow-body), remodelación del anillo de balizamiento, repavimentación de rodajes y otras mejoras. En Aeroparque se destinan más de USD 85 millones.
Sin embargo, el grueso de las obras de la red se financia a través del Fondo de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Aeropuertos (FFSNA), alimentado por el canon que paga la concesionaria (alrededor de USD 70 millones anuales, de los cuales cerca del 90% proviene de la propia Aeropuertos Argentina). Entre 2021 y 2024 se ejecutaron unos USD 606 millones por esta vía, y para 2025-2028 existen compromisos de USD 50 millones anuales que agotan el margen disponible.
Un plan adicional de más de USD 600 millones en obras de infraestructura en los 35 aeropuertos (terminales, pistas y plataformas, con prioridad en Ezeiza, Aeroparque y Mendoza) permanece en suspenso a la espera de la renegociación de la concesión (vigente hasta febrero de 2038). El Gobierno y la empresa discuten una posible extensión del plazo y el reequilibrio económico del contrato; sin ese marco, la concesionaria no avanza con nuevas inversiones de gran escala que requieran financiamiento externo.
En el Presupuesto Nacional 2026, la inversión pública total alcanza unos $3,79 billones (0,4% del PBI). El sector “Transporte no vial” representa el 17,4% de ese gasto, pero no se destacan grandes partidas específicas para infraestructura aeroportuaria. Las principales iniciativas se concentran en defensa, vialidad, energía e hidroeléctricas y mejoras ferroviarias. La ANAC recibe recursos de la tasa de seguridad (destinada en un 100% al organismo), de los cuales el 50% debe aplicarse a fortalecer la infraestructura de seguridad aeroportuaria.
Desde ATE-ANAC advierten que la falta de equipos de comunicaciones, vehículos y elementos de trabajo pone en peligro no solo el control de las obras en curso, sino también el cumplimiento de los plazos informados a las aerolíneas y la seguridad operacional en general. El sindicato exige que el Estado destine los fondos necesarios para que los trabajadores de la autoridad aeronáutica puedan cumplir adecuadamente sus funciones de fiscalización y apoyo. La modernización de Ezeiza y de la red aeroportuaria es clave para absorber el crecimiento del tráfico (el sistema registró un récord de 50,6 millones de pasajeros el año pasado); no obstante, sin el acompañamiento público en recursos para la fiscalización, el avance de las obras privadas corre riesgos.
Fuente: Aviacionline

