11/09/26

Prorrogan por cuarta vez la concesión de Ferrosur Roca

El Gobierno nacional extendió por cuarta vez la concesión de Ferrosur Roca. La nueva prórroga, al igual que la anterior, es por el plazo de un año. Aseguran que buscan volver a licitar la concesión, tomando como modelo la privatización de Trenes Argentinos Cargas. Los detalles y las dudas.



El Gobierno nacional volvió a prorrogar el contrato de la carguera Ferrosur Roca. Se trata de la cuarta extensión que recibe la empresa, que administra los servicios cargueros de parte de la línea Roca, desde el vencimiento de su contrato original, ocurrido hace cuatro años.

Al igual que la última prórroga, que venció el pasado miércoles, la extensión del contrato es por el plazo de un año y en carácter precario.

La decisión fue formalizada este jueves con la publicación en el Boletín Oficial de la resolución 1498/2026 del Ministerio de Economía, que cuenta con la firma del ministro Luis Caputo.

Según se había anunciado el año pasado, la extensión del plazo contractual apuntaba a que el Gobierno lanzara una nueva licitación para concesionar la parte de la red ferroviaria hasta ahora administrada por Ferrosur, proceso que sería “armonizado” con la privatización de Trenes Argentinos Cargas y la relicitación del área hasta ahora controlada por Ferroexpreso Pampeano (FEPSA).

Sin embargo, esto no ocurrió: en los últimos 12 meses los avances en tal sentido fueron prácticamente nulos -solo “se han desarrollado actuaciones dirigidas al análisis y diseño del futuro esquema contractual […], incluyendo recopilación de información y relevamientos necesarios para su estructuración”- y la licitación recientemente publicada solo contempla las líneas administradas por TAC (Belgrano, San Martín y Urquiza). Con la previsión de que la línea Mitre continuará bajo la administración de Nuevo Central Argentino (NCA) hasta 2032, el Roca y el Sarmiento (FEPSA y FR) han quedado en un limbo.

Recién ahora, según los considerandos de la resolución, “el proceso de privatización [de TAC] permitirá contar con un modelo concreto para orientar la definición del futuro esquema contractual aplicable a la línea General Roca”.

La decisión de volver a licitar -en lugar de que el Estado reasuma la gestión de las áreas concesionadas una vez vencidos los contratos, abriendo camino al acceso abierto de la red ferroviaria previsto en la legislación vigente- choca con el criterio que había guiado la resolución 211/21, derogada por la actual gestión con el argumento del “cambio de concepción o paradigma” que se abrió con el inicio de la privatización de Trenes Argentinos Cargas (TAC/BCyL).

Si bien el Gobierno fundamenta esta decisión en una supuesta “armonización” entre la porción concesionada de la red y la que hasta ahora permanece bajo gestión estatal, lo cierto es que ambas continuarán, en los hechos, bajo regímenes diferenciados, independientemente de los resultados de la privatización de la carguera estatal.

A su vez, ni una ni otra se adecuarán plenamente al régimen de acceso abierto que prevé la ley -operación libre pública y privada con gestión estatal de la infraestructura y el control de la circulación de trenes-. Antes bien, ambos esquemas apuntan por diversas vías a una continuidad emparchada del régimen de concesiones integrales reñido con el ordenamiento legal vigente.

Cuarta prórroga e incertidumbre

El contrato de concesión de Ferrosur venció en marzo de 2023. Meses antes de este vencimiento, mediante la resolución 960/2022, la gestión anterior resolvió prorrogar por el plazo de 18 meses los contratos de Ferroexpreso Pampeano (FEPSA), Nuevo Central Argentino (NCA) y Ferrosur Roca.

Una vez vencido el plazo, en octubre de 2024 el Ministerio de Economía emitió la resolución 991/2024, mediante la que se extiendó por otro año más en forma precaria la concesión de la empresa.

La tercera prórroga se dio el año pasado, mediante la resolución 52/2025 de la Secretaría de Transporte. Meses antes, la carguera había sido invitada, al igual que las demás concesionarias, “a realizar una propuesta de adecuación contractual” que le hubiera permitido una extensión de su contrato por diez años.

Esta herramienta solo prosperó en el caso de Nuevo Central Argentino (NCA), que recibió una extensión de su contrato hasta diciembre de 2032 (10 años a contar desde el vencimiento original de su contrato de la década del 90). La solicitud de Ferrosur, al igual que la de FEPSA, fue rechazada tras dictámenes técnicos adversos.

La decisión de no avanzar con la adecuación contractual fue fundamentada, en el caso de Ferrosur, en la “la necesidad de encarar inversiones significativas en [el área de concesión de Ferrosur], considerando la importancia estratégica del corredor”, vinculado “al desarrollo del nodo Vaca Muerta”, algo que no sería posible en el marco del actual esquema contractual, dada “la envergadura de las inversiones comprometidas” (ver abajo). La situación de la carguera, tal como explicó este medio, no es la mejor: la empresa pidió la aplicación de procedimientos preventivos de crisis dos veces en el último lustro.

A pesar de la pretendida “armonización”, la situación de Ferrosur Roca guarda grandes diferencias con la privatización de Trenes Argentinos Cargas (TAC/BCyL).

Tal como detalló este medio, las obras que se exigen a los futuros concesionarios serán financiadas con los fondos provenientes de la venta del material rodante chino adquirido por el Estado nacional para las líneas Belgrano y San Martín. En el caso de la línea Roca, sin embargo, no se cuenta con un parque de locomotoras y vagones modernos que permitan replicar el esquema: la mayoría de las unidades con las que opera Ferrosur son las mismas que el Estado le entregó en concesión hace más de 30 años.

A su vez, y más allá de la vinculación con Vaca Muerta –algo que requeriría la construcción de un nuevo ramal para el traslado de insumos-, no ha aparecido hasta el momento un claro interés privado por este corredor, algo que sí se verifica por parte de sectores de la minería y el agro con el Ferrocarril Belgrano. En este último caso la motivación del sector privado se relaciona fundamentalmente con poder aprovechar la infraestructura y el material rodante renovado por el Estado en la última década con el crédito de CMEC. En el Roca, en cambio, la situación es diferente: se requerirían grandes inversiones para las que –pese al reciente “RIGI Ferroviario”– todavía no aparecen interesados en el horizonte.

Fuente: enelSubte