
La seguridad operacional del Canal de Panamá vuelve a quedar en el centro del debate a partir de las advertencias de la Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta (UCOC), que viene denunciando deficiencias en las condiciones de trabajo, falta de personal, jornadas extenuantes y problemas vinculados con los equipos utilizados en una de las principales vías del comercio marítimo mundial. El riesgo no se limita a los trabajadores: una falla grave en la operación podría comprometer el tránsito de buques, alterar las cadenas logísticas y generar consecuencias económicas de alcance internacional.
La advertencia adquiere una dimensión concreta a la luz de un estudio del Centre for Economic Policy Research (CEPR), publicado en mayo de 2026, titulado The Fragility of the Global Trading System. La investigación analiza distintos escenarios de interrupción de rutas estratégicas y estima que un cierre del Canal de Panamá podría reducir el comercio mundial cerca de un 3% y el producto interno bruto panameño en más del 9%. Se trata de una proyección económica que dimensiona la vulnerabilidad del país ante una interrupción de su principal vía interoceánica, no de una predicción de que vaya a producirse un accidente.
El antecedente del Ever Given y las consecuencias para el comercio mundial
El antecedente del buque Ever Given, que bloqueó el Canal de Suez durante seis días en marzo de 2021, refuerza la preocupación. Un estudio publicado en el International Journal of Production Economics estimó en US$ 88,79 millones las pérdidas adicionales asociadas a la interrupción para la red de Maersk analizada, entre costos operativos, impacto ambiental y mercancías inmovilizadas. La experiencia demostró cómo un incidente localizado puede propagarse a través de las cadenas de suministro y afectar a navieras, cargadores y mercados de distintas regiones.
La UCOC denuncia deficiencias en la seguridad operacional del Canal de Panamá
En este escenario, la UCOC viene planteando cuestionamientos sobre las decisiones de la Administración del Canal de Panamá (ACP) y su Junta Directiva, presidida por el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza Clément, y la gestión del administrador Ricaurte Vásquez. Entre sus denuncias figuran “jornadas de hasta 16 horas o más en determinadas funciones”, “falta de personal” y “problemas de planificación que pueden comprometer una operación segura”.
La organización sindical advirtió sobre las condiciones de trabajo en los remolcadores y deficiencias que atribuye a equipos adquiridos o alquilados. Estos señalamientos sindicales requieren “respuestas documentadas de las autoridades y una evaluación técnica independiente de los riesgos denunciados”, segun señalaron.
Los reclamos sindicales por equipos, personal y condiciones de trabajo
La discusión no es nueva. En marzo de 2021, después del encallamiento del Ever Given, la UCOC ya había reclamado a la Administración del Canal “el uso de equipos confiables, apropiados y modernos, y había destacado el papel de los remolcadores y de sus tripulaciones como primera línea de defensa ante emergencias”.
Años después, el sindicato continúa advirtiendo sobre “las consecuencias de relegar las condiciones laborales, la dotación de personal y la seguridad en la toma de decisiones operativas”.
La prevención de accidentes, una prioridad para el Canal de Panamá
Para la UCOC, “la magnitud económica que tendría una interrupción obliga a colocar estas advertencias en el centro de la agenda pública”. En este sentido, desde el gremio manifestaron: “La seguridad de la vía interoceánica no puede medirse exclusivamente por la continuidad cotidiana de los tránsitos: también exige prevenir escenarios críticos, garantizar equipos adecuados, contar con personal suficiente y evitar que la fatiga se convierta en un factor de riesgo”.
Y agregaron: “Escuchar a los trabajadores que conocen de primera mano las operaciones es parte fundamental de esa prevención”.
Las denuncias del sindicato plantean, por lo tanto, una cuestión que excede la disputa laboral: qué medidas concretas está adoptando la Administración para identificar, evaluar y reducir los riesgos operacionales señalados. “En una infraestructura cuyo funcionamiento tiene consecuencias directas para Panamá y para el comercio global, la prevención no puede esperar a que un accidente convierta las advertencias en una crisis de dimensiones internacionales”, concluyeron desde UCOC.
Fuente: Notitrans

